¿QUÉ ES EL LOBBY?

Definido como la “antesala” donde distintas personalidades esperan ser escuchados por la autoridad que corresponda, hoy el Lobby se ha transformado en un conjunto de acciones tendientes a poner sobre la mesa los puntos de vista de una empresa, gremio o institución, que tiene por objeto final poder influir en la construcción de políticas públicas. En consecuencia, podemos señalar que para nosotros Lobby es; toda acción de comunicación oral o escrita, tendiente a presentar la visión particular de una determinada empresa, gremio, institución o incluso persona natural, ante la autoridad competente.

Creemos en la legitimidad que tienen las instituciones para poder hacer ver sus puntos de vista frente a la autoridad, y de esa forma influir en la construcción de políticas públicas y en la toma de decisiones tanto legislativas como administrativas.

¿QUE HACE UN LOBBYSTA PROFESIONAL?

La profesionalización del lobby se manifiesta en el conocimiento tanto del mundo público como privado que pone a disposición de los sus representados el lobbysta. Esto le permite adecuar los antecedentes y argumentos con el fin de lograr un resultado esperado. La construcción de un puente entre lo público y lo privado, la posibilidad en que ambos mundos conversen en una ambiente de colaboración y transparencia, hacen de la labor del lobbysta una acción reconocida y valorada.

El lobbysta conoce los distintos mapas de interés, los diferentes puntos de inflexión en los procesos de negociación y sabe identificar con claridad los actores clave. Estas habilidades favorecen realizar una interlocución adecuada.

Un lobbysta profesional pone a disposición de sus representados su habilidad de negociación. Su conocimiento de cómo se resuelven o compatibilizan la diversidad de intereses particulares dentro del gran mediador que es el sistema de administración del Estado y de Gobierno; su conocimiento del mapa de actores involucrados en un conflicto; su conocimiento respecto de las políticas públicas y las prioridades políticas de poder Ejecutivo y Legislativo; su capacidad para prever escenarios futuros y de cómo incidir en éstos dentro del juego de fuerzas en ejercicio, y su percepción de la opinión pública. Es, precisamente, este conjunto de conocimientos y habilidades del lobbysta lo que le permite encontrar puntos de acuerdo entre posiciones disímiles y una salida al conflicto de intereses.

Ello, además de su posicionamiento respecto del conflicto, pues si bien es cierto el lobbysta está contratado por una de las partes interesadas, su visión del conflicto está exenta de la carga emocional de los actores directamente involucrados, lo cual contribuye al encuentro de salidas racionales, de un modo más rápido y consistente. De este modo, el lobbysta contribuye a disminuir los costos involucrados en cualquier conflicto y a la formulación de mejores políticas públicas, pues aumenta el nivel de información especializada respecto de áreas de complejidad creciente.